El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen – Goethe
En el caso Filanbanco hay víctimas y hay verdugos. Detrás de las decisiones tomadas por jueces, superintendentes, gerentes de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), ministros y presidentes hubo intereses concretos de un grupo estrecho de personas. Todos conocidos. Todos conectados.
A lo largo de estos años, desde la gran crisis financiera de finales de los 90, hemos visto cómo algunos de los principales responsables de la pérdida de los ahorros de miles de ecuatorianos corrían una cortina sobre sus errores buscando un chivo expiatorio al que culpar: los hermanos Isaías. Nada mejor para evitar las responsabilidades que una causa mediática, una bandera demagógica.
Estos son algunos de los protagonistas y sus conexiones.
Presidente de la Corte Suprema en 2003. Dicta la providencia acusatoria en juicio contra Roberto y Wliiam Isaias y otros, sin individualizacion de cargos y resposabilidades, citando supuestas pruebas de cargo que no existen en el proceso, y atribuyendo ciertas afirmaciones a firmas auditoras que al ser requerida su aclaracion jamas las pudo probar ya que en los informes nada decian de lo que el afirmo en su providencia. Fue asesor jurídico de Presidencia con Rodrigo Borja Cevallos. Durante esa época coincidió con otros implicados en el caso, como Juan Falconí Puig partipando entonces en el sonado caso de “Los Ferrocarriles”
Uno de los jueces de la Corte Nacional de Justicia, que antes integraba la Corte Suprema. Ulloa y la Sala I fueron los que, con posterioridad a emitir su pronunciamiento el12 de mayo del 2009, denunciaron que habrían recibido ofrecimientos de dinero para fallar en otra forma por parte de los “implicados”, e incluso solicitaron protección judicial, pero esta actitud tardía importa un incumplimiento claro de sus obligaciones, pues el Código Penal de Ecuador obliga a los funcionarios públicos a denunciar tales hechos al momento de conocerlos.
Junto a Gustavo Morales Suárez y Gustavo Durango Vela forman el trío de conjueces que el 6 de mayo de 2010 es nombrado por el Presidente de la Corte Nacional de Justicia, José Vicente Troya, en contra de lo que dicta la nueva Constitución que estipula un sistema de méritos para la elección de conjueces. En apenas 6 días resolverán uno de los casos más voluminosos y complejos de la historia de Ecuador y dictan un auto en el que crean la figura de “inexistencia” del auto dictado el 15 de enero de 2010 por los conjueces permanentes y legítimamente elegidos. Se elimina su Auto.
Desde que fue elegido Fiscal General por la Asamblea Constituyente, Pesántez se empeñó en demostrar que no tenía vínculos con los Hermanos Isaías y para ello abanderó el caso y movió los hilos para que se extraditara desde EEUU a los hermanos Isaías. Conocido como el ¨hombre de hierro¨ de la Fiscalía ni debe esa denominación a su férreo caracter de hombre justo. Antes al contrario Pesántez acumula denuncias por nepotismo, tráfico de influencia y está implicado en un caso grave: el atropello y muerte de Natalie Emme, quien murió el 14 de Enero tras ser arrollada por un vehículo de la Fiscalía General de la Nación en el que viajaba la esposa de Pesántez, Aliz Borja. Treinta y tres asambleístas de País intentaron fiscalizar a Pesántez. En 1999 llegó a la Fiscalía de la Nación como funcionario de confianza de Mariana Yépez de Velasco y estuvo muy cerca del Caso Filanbanco. Fue él quien ordenó a la Policía vigilar a los hermanos Isaías, pero una decisión contraria impidió su detención.