Filanbanco quebró tras la intervención estatal. Hasta esa fecha sus cuentas estaban saneadas. Así lo demuestran las pruebas ignoradas para arremeter contra unos empresarios que ayudaban al progreso de su país.
Filanbanco hizo siempre un buen uso de los créditos que recibió del Banco Central durante la gestión de la familia Isaías. El desfalco y el peculado fueron posteriores.
Desde Filanbanco nunca se desvió ilegalmente dinero alguno a otras empresas del Grupo Isaías. Las cuentas y los negocios fueron siempre independientes. Los actuales gestores del AGD son los que juegan a la mezcla y la confusión. Hay datos e informes.